Los procesos de divorcio y separación en cifras.

La ruptura de una pareja o matrimonio es algo normal en nuestros tiempos. Los procesos de divorcio, separación y ruptura de pareja siguen aumentando en nuestro país.

El año pasado los divorcios, separaciones y nulidades matrimoniales aumentaron en un 1%; 15 que si bien parece poco, no hace más que aumentar un fenómeno que va a más. En 2017 se contabilizaron un total de 102.342 procedimientos, entre divorcios, separaciones y guardas y custodias.

La inmensa mayoría de procedimientos que se tramitaron judicialmente fueron divorcios (97.960 divorcios) seguidos por las separaciones (4.280 procesos de separación) y después, las nulidades matrimoniales (únicamente 100).

El número de divorcios aumentó en un 1,2% respecto al año precedente, en cambio, las separaciones disminuyeron un 1,7% y las nulidades un 14,5%.

El hecho que las separaciones desciendan de año a año viene motivado por el hecho que con la legalidad vigente se ha equiparado divorcio y separación y las personas, cada vez más, optan por romper su vínculo matrimonial de una forma definitiva.

Más de tres cuartas partes de los procesos de divorcio fueron de mutuo acuerdo (el 77,2%) y el 22,8% restante fueron contenciosos, poniendo fin al matrimonio por la decisión de un juez o jueza y no por acuerdo entre las partes.

La duración media de los matrimonios en España es de 17 años. Una media alta si la comparamos con nuestros países vecinos.
Una tercera parte de los procesos de divorcio se produjeron después de 20 años de unión matrimonial o incluso más añosa.
En el caso de los procesos de separación, el 53% de los matrimonios estuvieron casados 20 o más años años, y el resto, concretamente el 13,4%, entre 10 y 14 años.

Qué duda cabe que, llegada la crisis matrimonial, siempre es mejor tratar de llegar a un acuerdo. No sólo porque es más rápido (el 65,3% de los procedimientos de mutuo acuerdo se resolvió en menos de tres meses y el 23,1% tardó entre tres y cinco meses, Mientras que, en los casos de divorcios y separaciones contenciosos se suele alargar unos 10 meses de media: el 43,8% tardan entre seis y doce meses y un 25,9% de los procesos contenciosos entre tres y cinco meses). También porque siempre es mejor para todos alcanzar un acuerdo negociado que someterse a una resolución judicial que, les aseguro, no va a contentar por completo ni a uno ni a otro.

Y más cuando tenemos hijos. Los niños en caso de divorcio o separación de sus padres deben estar preservados del conflicto y cuando los progenitores entran en una guerra judicial es muy difícil mantenerles al margen.

Cada día es más habitual que se pacten o se soliciten custodias compartidas. Y es evidente que, si ambos progenitores son aptos y tienen disponibilidad horaria para ello, es el mejor sistema. Existen casos, pero, que una guarda y custodia compartida es impracticable por muchos motivos: imposibilidad geográfica o horaria, extrema mala relación entre las partes, condena por malos tratos y otras cuestiones que impiden que la guarda compartida sea el mejor sistema de custodia para los niños y niñas.

En todo caso, si usted se está planteando divorciarse o separarse, es muy importante que priorice por encima de todo a sus hijos. Viendo qué va a ser lo mejor para éstos y, a partir de ahí, dejándose asesorar por un buen abogado o abogada experto en derecho de familia, enfocar cómo solventar el divorcio o separación de la forma más amigable posible.

Sólo cuando no sea posible un acuerdo, deberá valorarse interponer una demanda contenciosa de divorcio o separación en el Juzgado.