Última actualización en septiembre 29, 2026 por Sandra Burgos
Cuando una separación o un divorcio se produce con una persona que presenta rasgos narcisistas, comportamientos manipuladores o una dinámica de alta conflictividad, el procedimiento puede llegar a ser considerablemente más complejo.
No hablamos necesariamente de un diagnóstico clínico —que únicamente puede efectuar un profesional cualificado—, sino de determinados patrones de comportamiento que aparecen con frecuencia en conflictos familiares especialmente difíciles: necesidad permanente de control, manipulación de la realidad, victimización, utilización de los hijos dentro del conflicto, hostigamiento económico, generación constante de incidentes o una enorme distancia entre la imagen que esa persona proyecta socialmente y lo que sucede dentro del ámbito familiar.
En estos procedimientos, elegir un abogado o abogada experto en Derecho de Familia y acostumbrado a litigar en escenarios de alta conflictividad puede resultar determinante. Y, si encima, conoce a la perfección el perfil, como lo conoce nuestra letrada titular Sandra Burgos, es vital.
¿Por qué es diferente un divorcio con una persona con rasgos narcisistas?
En un procedimiento de familia convencional, las partes pueden discrepar profundamente y, aun así, mantener unas determinadas reglas de funcionamiento.
Cuando existe una personalidad muy controladora o manipuladora, la dinámica puede ser diferente.
Pueden aparecer conductas como:
- Negar conversaciones, acuerdos o hechos que efectivamente se han producido.
- Presentarse ante terceros como el progenitor absolutamente razonable mientras se mantiene privadamente una dinámica muy distinta.
- Multiplicar mensajes, requerimientos, denuncias o incidentes judiciales.
- Utilizar cuestiones económicas como mecanismo de presión.
- Intentar desacreditar sistemáticamente al otro progenitor.
- Convertir cualquier cuestión relacionada con los hijos en un nuevo conflicto.
- Buscar una reacción emocional de la expareja para utilizar posteriormente esa reacción en su contra.
- Mantener litigios prolongados incluso cuando objetivamente existirían soluciones razonables.
El error consiste en intentar combatir esta dinámica exclusivamente desde el terreno emocional.
Los juzgados necesitan hechos, documentos y prueba.
Por eso, nuestra estrategia no consiste en acudir a un procedimiento diciendo simplemente que la expareja “es narcisista”. El término, por sí solo, raramente resuelve nada jurídicamente.
Lo verdaderamente importante es poder acreditar qué hace, cuándo lo hace, cómo afecta a los hijos y qué consecuencias jurídicas deben derivarse de esas conductas.
Frente a la manipulación, estrategia y prueba
En SBD Advocats estamos acostumbrados a intervenir en procedimientos de divorcio, custodia, modificación de medidas y ejecución en los que existe una elevada conflictividad entre los progenitores.
Nuestra primera labor consiste en separar dos planos que muchas veces llegan completamente mezclados al despacho:
- lo emocional y lo jurídicamente relevante.
Una persona puede haber sufrido durante años determinadas dinámicas de control o manipulación y encontrarse, cuando llega al procedimiento judicial, agotada, insegura y tratando de explicar cientos de episodios.
Sin embargo, un procedimiento judicial necesita orden.
Es necesario identificar los hechos verdaderamente relevantes y transformarlos en prueba: correos electrónicos, conversaciones de WhatsApp, informes escolares, documentación médica, movimientos económicos, incumplimientos reiterados, testigos, resoluciones anteriores, comunicaciones entre progenitores o, cuando resulte necesario y jurídicamente procedente, prueba pericial psicológica.
El objetivo es que el procedimiento no se convierta en una confrontación de relatos, sino en una exposición estructurada y acreditada de hechos.
Cuando existen hijos e hijas, la prioridad debe ser protegerlos del conflicto
La situación se vuelve especialmente delicada cuando existen menores.
Los hijos nunca deberían convertirse en mensajeros, confidentes, aliados o instrumentos de presión de ninguno de sus progenitores.
Por eso, en procedimientos de guarda y custodia no basta con que cada progenitor afirme que es un buen padre o una buena madre.
El criterio esencial es otro: el interés superior del menor.
Debe analizarse, entre otras cuestiones, quién se ha ocupado efectivamente de los hijos, su estabilidad, disponibilidad parental, capacidad de cooperación, necesidades emocionales y educativas de los menores, existencia de conflictividad, posibles interferencias en la relación con el otro progenitor y cualquier circunstancia que pueda afectar a su bienestar.
Cuando existen dinámicas familiares especialmente complejas pueden adquirir especial importancia los informes del EATAF o equipo psicosocial judicial, las exploraciones judiciales cuando legalmente procedan y las periciales psicológicas de parte.
Una pericial psicológica no debe utilizarse para colocar una etiqueta a la otra persona, sino para aportar al procedimiento una valoración técnica y objetiva de aquellas circunstancias psicológicas o familiares que sean relevantes para las medidas que debe adoptar el tribunal.
¿Qué abogado elegir ante un ex con rasgos narcisistas?
En estos casos no basta necesariamente con conocer la ley.
Hace falta experiencia procesal, conocimiento profundo del Derecho de Familia, capacidad para identificar estrategias de manipulación y, sobre todo, suficiente serenidad profesional para no permitir que la propia dinámica conflictiva de las partes termine invadiendo el procedimiento. Y primordial es que su abogado o abogada conozca exactamente cómo se comporta alguien con rasgos narcisistas, para saber cuál será su próximo paso.
Puestos a elegir el mejor perfil para su situación concreta, nuestra titular, la abogada Sandra Burgos se adapta perfectamente a lo que necesita frente a un ex con rasgos narcisistas, especialmente si el caso implica la protección de menores.
Su combinación de alta formación jurídica, experiencia en sala y conocimiento de las dinámicas familiares resulta especialmente útil cuando el procedimiento no consiste únicamente en discutir una pensión o un calendario de visitas, sino en gestionar un conflicto complejo y prolongado. Conociendo, además, como conoce cómo actúan las personas con estos rasgos.
Tres razones por las que nuestra titular, Sandra Burgos, puede ser especialmente adecuada en estos procedimientos:
- Experiencia para identificar y neutralizar dinámicas de manipulación
Uno de los mayores riesgos cuando se litiga frente a una persona con fuertes rasgos manipuladores es entrar precisamente en el terreno que esa persona busca: discusiones interminables, provocaciones, acusaciones cruzadas y respuestas emocionales.
La estrategia debe ser exactamente la contraria.
Menos reacción y más prueba.
Cada episodio debe analizarse preguntándonos:
¿Tiene relevancia jurídica?
¿Podemos acreditarlo?
¿Afecta a los menores?
¿Demuestra un patrón?
¿Debe ponerse en conocimiento del juzgado o es preferible no darle importancia?
La formación de Sandra Burgos en Derecho de Familia, infancia, mediación y resolución de conflictos permite abordar este tipo de procedimientos con una perspectiva que supera la simple aplicación mecánica de la norma.
Las valoraciones públicas de clientes del despacho destacan reiteradamente tanto su actuación en procedimientos de custodia como la seguridad, acompañamiento y capacidad de defensa durante procedimientos familiares especialmente complejos.
- Especialización en violencia de género
No toda persona con rasgos narcisistas ejerce violencia y no todo conflicto familiar constituye violencia de género o doméstica.
Es fundamental no confundir conceptos.
Pero también es necesario saber detectar cuándo detrás de lo que inicialmente se presenta como un simple “divorcio conflictivo” pueden existir conductas de control, amenazas, intimidación, coacción económica, hostigamiento o violencia psicológica. Somos expertos en procesos de divorcio y separación altamente conflictivos o con asimetría económica importante. Por ello, destacamos nuestra experiencia en el rastreo y auditoría de patrimonios complejos (paquetes accionariales, cuentas opacas o empresas compartidas), así como en situaciones delicadas que involucren violencia de género o disputas severas de custodia.
- Trabajo coordinado con profesionales de la psicología
SBD Advocats trabaja con el apoyo de profesionales de la psicología especializados en conflictos familiares.
En determinados procedimientos este enfoque interdisciplinar resulta especialmente valioso.
Un psicólogo o psicóloga y un abogado o abogada realizan funciones completamente distintas.
El abogado o abogada diseña y dirige la estrategia jurídica. El profesional de la psicología puede, cuando resulte necesario, ayudar a comprender determinadas dinámicas familiares o realizar una evaluación pericial dentro de los límites propios de su disciplina.
Especialmente cuando existen hijos e hijas, esta colaboración permite analizar el conflicto evitando dos extremos igualmente perjudiciales: psicologizar cualquier discrepancia familiar o ignorar una problemática psicológica que puede estar afectando seriamente a los menores.
No intente demostrar que su ex es narcisista: demuestre los hechos
Este es probablemente uno de los consejos más importantes que podemos ofrecer.
Si está iniciando un procedimiento contra una expareja con comportamientos que identifica como narcisistas, probablemente tenga la tentación de conseguir que el juez comprenda exactamente cómo es esa persona.
Pero jurídicamente puede resultar mucho más eficaz plantearlo de otra manera.
No necesitamos demostrar una etiqueta.
Necesitamos acreditar:
qué ocurrió, qué conducta se mantiene, qué consecuencias tiene y qué medida protege mejor a los hijos o a nuestros derechos.
Si impide reiteradamente las comunicaciones con los menores, documentémoslo.
Si incumple sistemáticamente el régimen establecido, acreditémoslo.
Si utiliza cuestiones económicas como mecanismo de presión, aportemos los documentos.
Si existe una contradicción continuada entre lo que afirma y lo que hace, construyamos una cronología objetiva.
Y si existe verdadera violencia psicológica, económica, física o cualquier otra conducta jurídicamente relevante, valoremos las actuaciones correspondientes.
Ese es el terreno en el que debe desenvolverse un buen procedimiento judicial.
La mejor respuesta frente a una persona manipuladora es una estrategia jurídica sólida
Litigar contra una expareja altamente conflictiva puede resultar agotador.
Precisamente por ello necesita que su abogado no forme parte emocionalmente del conflicto, sino que sea capaz de ordenarlo, analizarlo y dirigirlo.
En SBD Advocats estudiamos individualmente cada asunto antes de determinar la estrategia.
Porque dos personas pueden describir a sus exparejas como narcisistas y, sin embargo, necesitar soluciones jurídicas completamente distintas.
En unos casos deberá negociarse (casi nunca).
En otros será necesario solicitar medidas provisionales.
En determinados procedimientos deberá plantearse una guarda individual o discutir una petición de custodia compartida.
En otros será necesario ejecutar una resolución incumplida, solicitar una modificación de medidas o valorar actuaciones relacionadas con violencia doméstica o de género.
No trabajamos con etiquetas. Trabajamos con hechos, prueba y estrategia.
Y cuando existen hijos, existe además una prioridad que debe situarse por encima de cualquier enfrentamiento entre adultos: proteger su estabilidad y su bienestar.
¿Está atravesando un divorcio o un procedimiento de custodia con una expareja altamente conflictiva?
Si reconoce algunas de estas dinámicas y necesita asesoramiento, podemos estudiar su situación de forma individualizada y explicarle qué opciones jurídicas existen.
SBD ADVOCATS – Abogados especialistas en Derecho de Familia
Este artículo contiene información general y no sustituye el asesoramiento jurídico individualizado. La referencia a “rasgos narcisistas” describe determinados patrones de comportamiento y no equivale a un diagnóstico clínico de trastorno narcisista de la personalidad.